Error a los 22

Esta historia tuvo lugar hace 17 años, es sobre una chica de 22 años que se enamora de su jefe en la oficina. El jefe aparentemente le corresponde, es una relación complicada porque hay sentimientos genuinos de parte de ella, está totalmente enamorada. También es verdad que la seduce el poder, pero realmente se siente muy atraída y mantiene esta relación durante casi tres años.

Él no es tan honesto, es poderoso y lo sabe, abusa de eso, está acostumbrado a tenerlas en bandeja.  Ella es guapa, simpática y fogosa. Está desperdiciando su juventud y lo sabe. Él se divierte y la pasa bien.

Al final el amorío se destapa, es un escándalo en todo el mundo, no se habla de otra cosa, a sus casi 25 años, Mónica se quiere morir, quiere borrarse del mundo. El la niega.

Es increíble que hayan pasado 17 años desde el escándalo de Bill Clinton y Mónica Lewinsky, es una historia triste, pero nos deja una impresionante lección acerca del poder de la vergüenza.

Cuando escuché  a Mónica Lewinsky contar su historia en TED, realmente me emocioné. Ella habla de la vergüenza que sintió, de cómo esta humillación le arruinó la vida. Habla del tráfico de chismes, de la potencia de Internet para destruir vidas. Vidas como la de Tyler Clementi, por ejemplo, el cachimbo homosexual que no pudo con la humillación, y terminó saltando de un puente.

Recomiendo que vean la charla, me impresionó mucho escucharla, hablar de la necesidad de mas empatía, de mas compasión. Y creo que la empatía, esa capacidad de ponerse en el lugar de los demás, también el poder sentir compasión, incluso el saber perdonar o castigar (como una forma de justicia y reconocimiento a los que se esfuerzan por caminar derechos) , son cualidades del líder de verdad.

Y como hablamos de liderazgo y de usar historias para liderar, les cuento que he trabajado con muchos líderes, los he conocido afables, divertidos, antipáticos, creídos, con sentido del humor o resecos, pero nunca he conocido un líder de verdad, que no tuviera cuidado a la hora de elegir sus historias.

Y es que las historias sirven, ayudan a forjar conceptos y a reforzar la cultura corporativa. Pero tengan cuidado, no sean caja de resonancia de historias que puedan avergonzar a alguien, tengan respeto por la dignidad de las personas. Así como a  Monica Lewinsky le tomó 17 años volver a dar la cara y Tyler Clementi, simplemente no llegó a entenderlo. Miles de personas son humilladas todos los días en Colegios, instituciones y oficinas, pensemos antes de echar a correr historias que puedan dañar la reputación de alguien.

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